Portugal - España: 0(2) - 0(4)
Vaya partido difícil el de ayer, y largo.
España comenzó regular. De echo, durante todo el partido no se encontró a gusto.
Portugal tenía muchs más ocasiones de peligro, y España algún tiro de Iniesta intentado recordar el "Iniesta de mi vida" del pasado mundial.
Increíble el juego de Coentrao ( es aqui cuando le he empezado a ver jugar, debe ser que en el Madrid no ha tenido tiempo, ironías aparte) y gran Cristiano, aunque menos de lo que se esperaba.
Aunque puestos a hablar de sensacional juego, tenemos que mencionar a Sergio Ramos. El mejor del partido y de los mejores de la Eurocopa. Qué seguridad tiene España con este jugador, y qué seguridad a la hora de tirar ese penalty a lo Panenka.
El partido terminó a cero y dio comienzo la prórroga. Y nos temimos lo peor: España sufría el desgaste físico aparentemente mayor que el de Portugal, pero nos equivocamos.
La prórroga de España fue casi perfecta, con unas llegadas a puerta por parte de Navas y Pedrito, que desde aquí pido que sean titulares en la final. Mas que nada porque lo que podamos empezar bien, no hay porqué dejarlo para después.
Pero el gol no llegó. Penalties.
Toda España con el corazón en un puño. La selección española haciendo piña, y abrazando a Iker, el otro héroe del partido. El santo, el de siempre.
A pesar de que falló el primer penalti Xabi Alonso, Iker Casillas tuvo la frialdad de parar el segundo y de adivinar el de Pepe.
Aunque lo mejor estaba por llegar, el pedazo penalti de Ramos, ese sí que tuvo frialdad y orgullo, al estilo Panenka, el penalti para decir "aqui estoy yo y no voy a fallar", y el de Cesc para rematar. El balón no le falló, tal y como le rezaba el jugador.
Estábamos en la final.
Sin saber cómo, otra vez estábamos en la final y lo que tantos años atrás nos había quitado el fútbol nos lo regalaba en forma de triunfo. Lo que antes se perdía, ahora se ganaba. Lo que antes era, España perdió a pesar de ser mejor, ahora es la España de nuestra vida.
